NUNCA SE sabe c贸mo acertar. Cuando Propercio public贸 sus poemas de amor destructivo con Cynthia, el 茅xito de lectores fue tan desbordante y el poeta se volvi贸 tan famoso que Hostia, que as铆 se llamaba realmente Cynthia, decidi贸 regresar con 茅l, pero en cambio Elena Osorio abandon贸 a Lope de Vega justo por eso mismo, como cuenta el "monstruo de la naturaleza" en La Dorotea:
D铆jome un d铆a con resoluci贸n que se acababa nuestra amistad, porque su madre y deudos la afrentaban, y que los dos 茅ramos ya f谩bula de la Corte, teniendo yo no poca culpa que con mis versos publicaba lo que sin ellos no fuera tanto.
Por su parte Nelson Algren, que mantuvo con Simone de Beauvoir un amor铆o desde 1947 a 1964, acab贸 harto de que la relaci贸n estuviera en boca de todos por culpa de los escritos de la jefaza del feminismo (Beauvoir hasta public贸 un libro entero sobre la relaci贸n, Los mandarines, que gan贸 el premio Goncourt). Al final de su d铆as, Algren a煤n le guardaba rencor:
He estado en prost铆bulos de todo el mundo y, en todos ellos, la mujer siempre cierra la puerta, ya sea en Corea o en la India. Pero esa mujer abri贸 la puerta de par en par y dej贸 entrar al p煤blico y a la prensa… No siento ninguna maldad hacia ella, pero creo que lo que hizo fue atroz.