ESCRIBE MARGARET MacMillan en Usos y abusos de la historia:
La hija del poeta brit谩nico John Betjeman se disculp贸 con una ciudad que est谩 cerca de Londres por un verso de uno de sus poemas, que dice: «venid, amables bombas, y caed sobre Slough / que ahora ya no es apta para los humanos».
Como los familiares tengan que pedir perd贸n por las barbaridades que escribieron los poetas, que son los seres menos responsables del mundo (y me incluyo), me da que tendr铆an que pasarse toda la vida de rodillas. Me vienen a la cabeza, como ejemplos de lo r谩pido que los poetas se ponen violentos, sobre todo ellos, el “a galopar hasta enterrarlos en el mar” de Alberti, el “huevo de 谩guila, a Franco nombro”, de Gerardo Diego, el “Frente Rojo”, de Aragon, el “si mi pluma valiera tu pistola”, de Antonio Machado o el libro “Incitaci贸n al Nixonicidio”, de Neruda. Por no hablar de Quevedo, que se pasar铆a toda la vida de c谩rcel en c谩rcel si se le aplicara la "Ley Mordaza" de hoy, por continuos delitos de incitaci贸n al odio.