SÉNECA SE reía de los que contaban con una biblioteca de cien libros, porque mantenía que la vida no era tan larga como para leer tantos con el rigor suficiente; y Nietzsche alertaba contra la lectura en serie de libros distintos, porque creaba eruditos y no pensadores. Flaubert escribe a Louise Colet: “Qué sabios seríamos si solo conociéramos bien cinco o seis libros”. Einstein, por su parte, aconseja bajar el ritmo de lectura a partir de los cuarenta años para que la lectura no obture la imaginación.