DICE SABATO hablando de Sainte-Beuve que el crítico también necesita ser creador:
Feo, desafortunado con las mujeres, traidor a sus mejores amigos, desprovisto de talento creativo, Sainte-Beuve creyó que su destino estaba en la crítica. Pero también allí se necesita capacidad creadora, genial intuición. Resultado: desconoció a tres de los más grandes escritores de todos los tiempos: Balzac, Stendhal y Baudelaire.