SOBRE MI nerudianismo. Es tan grande la admiración que siento por este poeta que en mi época social solía contar esta anécdota apócrifa muy al nivel de mi egolatría. Dice esa leyenda que cuando Neruda sintió que le llegaba la muerte, pidió que le llevaran a la costa de Isla negra:
–Llevadme a la playa. ¡Llevadme a la playa!
Una vez que estaba allí, pidió que le dejaran solo. Entonces se agachó, tomó un puñado de arena y, pronunciando una palabra ininteligible (pero los testigos coinciden en que tenía muchas aes), arrojó esa arena al aire.
Neruda murió el 23 de septiembre de 1973, pero solo cinco meses después, el 6 de marzo de 1974, en el hospital de Cruces en Baracaldo, DE ESE MISMO PUÑADO DE ARENA, nació Batania.