MÁS SOBRE los falsos humildes. Y Lao-Tse, si realmente creía que toda escritura era vanidad, ¿por qué dejó una obra de 800 páginas? Y Góngora, si pensaba de verdad que el poeta debía crear su obra en secreto y sin ninguna publicidad, ¿por qué se queja cuando el conde de Lemos o el duque de Feria no le invitan a formar parte de los poetas de su séquito? Y Lope y Quevedo, que escriben a cada rato un poema en el que elogian la vida retirada y el huerto de coles horaciano frente a la pompa y vaciedad de la corte, ¿por qué no se hicieron caso y se retiraron para siempre a su Yuste particular? Todo esto me hace mucha gracia.