213


JESUCRISTO ES un budista con tigre. Está probado que el budismo llegó a Siria en el siglo III antes de Cristo y construyó allí varios templos; sin duda Jesús tuvo que beber de aquellas fuentes y mezclarlas con toda la tradición violenta de los textos judíos anteriores. En Jesús habita el fanatismo y la voluntad de poder del Antiguo Testamento con la pasividad y amor al prójimo del budismo; su lenguaje es de tornado pero su mensaje es de calma, es como una extraña mezcla de Isaías y Epicteto.