ME PREGUNTO si habrá existido en la historia de la literatura un escritor que haya alcanzado más gloria en vida que Victor Hugo. Dice Donald Sassoon en Cultura. El patrimonio común de los europeos:
Cuando Hugo se ausentaba de Guernesey (adonde se trasladó en 1854), cientos de visitantes hacían visitas guiadas a su casa, organizada como una especie de museo. Firmaban en el libro de visitas y recogían como recuerdo cantos rodados de la orilla de la playa por la que Hugo había paseado. Tras regresar del exilio, el apartamento de Hugo en París se convirtió en un lugar de peregrinaje: en una ocasión, un gran grupo de turistas estadounidenses trató incluso de penetrar en él. En 1881, al cumplir Hugo los setenta y nueve años, quinientas mil personas pasaron por delante de su ventana para saludarle. Más tarde, se cambió el nombre de la parte de la avenida de Eylau en la que vivía por el de avenida Victor Hugo (y así se denomina hoy), y un cruce cercano pasó a llamarse plaza de Victor Hugo. Dos millones de personas asistieron a su funeral, cantidad que superaba el total de la población de París. Podía verse su rostro en platos, salvamanteles, plumas, pisapapeles, soportes para pipas, tirantes, papel de fumar, cajas de tabaco, bastones y papeles pintados. Al cumplir los ochenta y tres años, una caricatura publicada en La Comedie politique le mostraba en el momento de entrar en el cielo, donde Dios le cedía respetuosamente su trono. El Larousse Universel en dos volúmenes de 1922 se vio obligado a incluir la acepción de las voces hugolâtrie y hugophile.