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ESTO QUE dice Marina Tsvetaeva me ha pasado muchas veces:
Hay libros tan vivos que siempre tienes miedo de que mientras no estabas leyendo, el libro se haya ido y cambiado, se haya movido como un río; mientras tú seguías viviendo, él seguía viviendo también, y como un río avanzaba y se alejaba. Nadie ha entrado dos veces en el mismo río. Pero, ¿alguien alguna vez entró dos veces en el mismo libro?
Por eso guardo tantas prevenciones ante los libros largos, a pesar de que sostengo, como Samuel Johnson, que el Quijote sería aún mejor si fuera más extenso. El problema radica en que es imposible leerse un libro largo de una sentada, por lo que la temperatura del libro cambia, o cambia la tuya propia, y al final acabas leyendo varios libros dentro del mismo libro, no siempre del mismo nivel de calidad, por culpa tuya o por culpa de él.