MUY FAMOSA es esta carta que Dalí y Buñuel enviaron a Juan Ramón Jiménez en los tiempos en que los surrealistas buscaban el escándalo:
Nuestro distinguido amigo:
Nos creemos en el deber de decirle -sí, desinteresadamente- que su obra nos repugna profundamente por inmoral, por histérica, por arbitraria.
Especialmente: ¡¡MERDE!! para su Platero y yo, para su fácil y malintencionado Platero y yo, el burro menos burro, el burro más odioso con el que nos hemos tropezado.
.....¡MIERDA!.............. Luis Buñuel.....Sinceramente...........Salvador Dalí
Pero mucho menos conocido es que Juan Ramón Jiménez montó en cólera y escribió una respuesta que después, más calmado, no llegó a enviar. Esta era la respuesta, que ilustra que el poeta puro también sabía morder:
Ustedes son, además de unos surréalistes, unos majaderos y unos cobardes. Porque al escribir en esa jerga francocatalana, ni siquiera saben ustedes ponerse a hacer en español sus más imperiosas necesidades; porque, para mí, “merde” no es nada; y además, porque ustedes saben de antemano que yo no puedo contestarles en esa lengua trasera que es la palabra propia de ustedes. No iba yo a cometer la ridiculez tampoco de enviarles mis padrinos masculinos, ni femeninos ni “manfloritas”, como les dicen a ustedes en mi Moguer.