65


LARRA NO dijo jamás la frase ilustre que se le atribuye, “escribir en España es llorar”, sino la muy parecida pero distinta “escribir en Madrid es llorar”. El artículo donde la incluyó se titula “Hojas de invierno” y el fragmento famoso dice así:
Escribir como escribimos en Madrid es tomar una apuntación, es escribir en un libro de memorias, es realizar un monólogo desesperante y triste para uno solo. Escribir en Madrid es llorar, es buscar voz sin encontrarla, como en una pesadilla abrumadora y violenta. Porque no escribe uno siquiera para los suyos. ¿Quiénes son los suyos? ¿Quién oye aquí? ¿Son las academias, son los círculos literarios, son los corrillos noticieros de la Puerta del Sol, son las mesas de los cafés, son las divisiones expedicionarias, son las pandillas de Gómez, son los que despojan, o son los despojados?