…PERO IGUAL que lamento que en el pasado quizá se perdieran autores raros de verdad, locos de verdad, enfermos de verdad o iconoclastas de verdad, deploro también lo que ha traído la modernidad romántico-vanguardista, este marmitaco de normales jugando a raros, sanos haciéndose los enfermos, cuerdos disfrazados de locos y turistas haciendo el pino con la literatura.