NABOKOV ENCUMBRÓ la precisión o exactitud como valor máximo; por eso arremetía contra El Quijote, porque sostenía que era imposible hacer un mapa cabal de los territorios por los que se desarrollaba la novela, o porque don Quijote y Sancho habían perdido en sus aventuras más de cien dientes "y eso no es posible". A su admirado Kafka también le sacaba fallos; así responde a la pregunta de un alumno en la universidad de Cornell:
PREGUNTA: ¿Qué clase de escarabajo era Gregorio Samsa?VLADIMIR NABOKOV: Era un escarabajo abovedado, un escarabajo con alas, y ni Gregorio ni su hacedor cayeron en la cuenta de que cuando la criada hacía la habitación, y abría la ventana, podría él haber escapado volando, uniéndose a otros escarabajos felices que giran alrededor del estiércol en los senderos del campo.