DESCUBRO QUE Thomas Mann sostenía igual que yo que Nietzsche como poeta no alcanza gran altura y que Así habló Zaratustra no es de sus mejores libros. Escribe Mann en Shopenhauer, Nietzsche, Freud:
La relación de Nietzsche con el Así habló Zaratustra me parece una relación de sobreestimación ciega. Merced a su gesticulación bíblica Así habló Zaratustra se ha convertido en el más «popular» de los libros de Nietzsche; pero no es, ni de lejos, el mejor de ellos.
Nietzsche no logró ser poeta. O lo logró sólo en instantes líricos aislados, pero no en una obra extensa originaria y creativa. Ese trasgo, ese hombre volador, carente de rostro y de figura, que es Zaratustra, con la corona de rosas de la risa encima de su cabeza irreconocible, con su frase «¡Haceos duros!» y sus piernas de bailarín, no es una auténtica creación; es retórica, es excitado juego de palabras, es una voz atormentada y una profecía dudosa, es un fantasma de impotente grandezza, a menudo conmovedor, pero casi siempre penoso; es una figura sin figura, en el límite mismo de lo ridículo.