¿QUIÉN CREA la imagen del escritor? Solo a veces el propio escritor; más a menudo la crean otros escritores o paseantes de la literatura que lo miran desde lejos con su memoria mezclada de imaginación. Veamos cómo se quejaba de esta costumbre Georgette, la viuda de César Vallejo, 38 años después de la muerte del poeta:
¡Se escriben tantas calumnias, tantas tonterías sobre él! Cuando le dan a Vallejo como un pobre diablo que pide dinero a todo el mundo, que se emborracha, cuando no había alguien más asceta que él, y no bebía nunca, pues medio vaso de cerveza le mareaba.
Se levantaba a las siete y media. A las ocho yo le daba el desayuno y me iba a trabajar. No tenía nada de bohemio, como se ha dicho: era un hombre austero, le gustaba el orden, la limpieza, saber la hora. “Un hombre verdaderamente hombre –decía– solo lo es de una mujer”.
Era sano como un campesino. Si usted no sabía que era Vallejo, lo podía confundir con un transeúnte cualquiera.