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YA ES desgracia que la mayoría de santos o sabios o reformadores del mundo suelan aparecer en el mundo predicando el menos, no el más; el ayuno, no los alimentos; la castidad, no el sexo libre; la prudencia, no la valentía. Por fortuna, descubro que Anton Chéjov, que fue presa de la filosofía llena de noes de Tolstói, al final se dio cuenta. Escribe a Alekséi Suvorin en 1894:
La filosofía tolstoiana me ha afectado profundamente y me ha dominado durante seis o siete años; lo que más influía en mí no eran las tesis fundamentales de Tolstói, que ya conocía de antaño, sino su modo de exponerlas, sus razonamientos, y, probablemente, una especie de hipnotismo. Pero ahora algo protesta en mi interior; un razonamiento imparcial me dice que hay más amor por la humanidad en la electricidad y la máquina de vapor que en la castidad y en la abstención de comer carne. La guerra y los tribunales son un mal, pero de ahí no se deriva que yo tenga que andar con chanclos y dormir sobre una estufa junto a un trabajador y su mujer.

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CHÉJOV COMPARA a los escritores mayores y menores con perros grandes y pequeños, pero la comparación no me parece afortunada, porque los perros pequeños ladran y alborotan mucho, estruendo en el que nunca incurren mis deliciosos animalitos de la literatura como Teofrasto, Marcial, Luciano, Lichtenberg, Renard, Daudet, Saint-Exupéry, Camba, Léautaud, Prévert, Pizarnik, McCullers, Gómez de la Serna, Monterroso, Gibran, Pla, Lec...


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TRASLADA ANDRÉ Maurois en Destinos ejemplares algunos consejos literarios que daba Chéjov:
De su arte, Chéjov hablaba tan sencillamente como de su vida. Un día, le preguntó a Bunin, entonces joven:
—¿Escribe usted mucho? ¿No? Hace usted mal. Hay que trabajar, ¿sabe usted?, sin tregua… toda la vida. Y, tras una pausa añadió, sin relación aparente:
—Creo que, una vez escrito un cuento, hay que borrar el principio y el final. Es ahí donde más mentimos nosotros, los prosistas. Hay que escribir brevemente, lo más brevemente posible… Otro día:
—Es muy difícil describir el mar. ¿Sabe usted la descripción que he leído recientemente en un cuaderno escolar? “El mar era grande.” Y eso es todo; yo lo encuentro admirable…